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El Juego Erótico de Obcedman

El Juego Erótico de Obcedman
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30 jul. 2009

Calor

Estabamos en la piscina, desnudos. El agua estaba casi tan caliente como nosotros.
Comenzamos a besarnos, mientras nuestras manos exploraban nuestros excitados cuerpos, resbalando suavemente por la piel mojada y muy húmeda por pasión.
Yo estaba sentado en el escalón que hay al borde de la piscina, mientras Mari se sentó sobre mi de manera que podía penetrarla.
Mientras la pasión distraía nuestros sentidos, nos dimos cuenta de que una pareja se iba acercando a nosotros. No era casualidad, nos estaban buscando. Poco a poco la distancia con ellos se redujo hasta que se situaron a nuestro lado. Ella se tumbo boca arriba agarrandose al bordillo, de manera que el podía devorar su sexo. Al mismo tiempo ella fue alargando su mano hasta acariciarme las nalgas y acompasar mi ritmo, cada vez mas acelerado. La situación era excitante, tanto que hizo que me corriera dentro de Mari con una sonrisa cómplice entre ambos. Hacia todavía mas calor...

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5 may. 2009

MOmentos MUy EXcitantes (1ª parte)

Nuestras miradas se encontraron, era la primera vez que quedábamos con ellos. El Ramón, un chico moreno con buen cuerpo y una sonrisa que cautiva, ella Isabel una muñequita morena con cara de niña y curvas de locura..

Juan y yo estábamos nerviosos, siempre las primeras citas nos provocaban nervios, morbo y excitación y esa no iba a ser menos, después además de verlos, el morbo y la excitación hizo que aumentase por momentos. La cena fue fluida aunque con los típicos nervios y cortes, pero para poder ya romper barreras decidimos ir a tomar una copa a un local de ambiente, allí bebimos, reímos y estuvimos muy cómodos. Yo deseaba saborear los labios de Ramón y Juan deseaba acariciar el cuerpo de Isabel, así que nos fuimos a la pista a bailar cada uno con su pareja. Allí Juan y yo nos estuvimos besando apasionadamente, pensando en la excitación del momento, yo tenía a Juan acorralado contra la pared, bailaba moviendo mi cuerpo muy pegada a sus caderas, notaba su excitación, mientras Ramón e Isabel bailaban muy unidos cada vez acercándose más a nosotros, de repente sentí unas manos en mi cadera y no eran las de Juan, tenía las nalgas de Isabel pegadas a las mías y sus manos tímidamente recorrían mis muslos, también las manos de Ramón se deslizaban por mis nalgas mientras sentía el calor del cuerpo de Juan por un lado y el de Isabel por otro, eso provocaba en mí que me derritiese por momentos por el deseo, entonces cogí las manos de Juan y las puse en la cintura de ella para que la sintiera y así los cuatro seguimos bailando durante un rato mientras nuestras bocas y nuestras manos no dejaban de explorarse..

En un momento sentí las fuertes manos de Ramón como me cogía por detrás con fuerza, giré mi cabeza y sentí como un beso apasionado se apoderaba de mis labios, mientras Juan hacía lo mismo con Isabel y se separaba de mí agarrándola a ella y besándola suavemente, dejamos entonces nuestras inseguridades a un lado, ya sabíamos que les habíamos gustado y nos dejamos llevar entre sus manos..

Ramón y yo, no dejábamos de explorarnos, la excitación era muy grande, nuestros cuerpos deseaban descubrirse y nuestros suspiros cada vez era más profundos, sin dejar de sentir nuestras lenguas, no podía evitar besarle era como un imán para mí, me gustaba saborearlo y me encantaba como nos complementábamos sin apenas conocernos en cada beso que nos dábamos y sin dejar que nuestras manos se estuvieran quietas, no dejábamos de rozarnos, sus manos se apoderaban de mis pechos, los apretaba, los pellizcaba y suavemente los rozaba, mis manos también habían perdido la timidez y ahora eran ellas las que descubrían lo que tanto deseaban su cuerpo, tocaba su pecho, por debajo de su nike y mi lengua no dejaba de saciarse en su boca, tenía sed de él, y eso era lo que quería esa noche, saciarme por completo, recorría sus caderas, sus nalgas, besaba su cuello, mientras no dejaba de moverme, de excitarle rozando mis caderas con su sexo y poniéndome de espaldas para pegar mis nalgas a su sexo y allí contonearme, Ramón me agarraba con fuerza, veía la excitación en su mirada y eso aumentaba mi deseo aún más si cabe...

Veía entre las sombras a Juan e Isabel, ella estaba acariciando el sexo de Juan, mientras Juan no dejaba de tocar sus pechos y bajaba sus manos para perderse en ese precioso culo que tenía Isabel y que a Juan tanto le ponía y le maravillaba, y en un baile acompasado se rozaban y se buscaban enloquecidamente... Estábamos los cuatro disfrutando de un momento ansiado desde que nos encontramos y que todavía aún teníamos mucho por descubrir esa noche.

Dejé que mis manos insaciables bajaron por la cadera de Ramón y llego a su cremallera, desabroche el pantalón y su miembro duro y latente se mostró ante mis ojos, lo acaricie suavemente, mientras sus jadeos cada vez eran más intensos, recorría con dulzura cada parte, sin dejarme nada por explorar, y Ramón agarraba mis nalgas y aumentaba la presión que nuestras caderas sentían al pegarse, como si quisiese follarme allí mismo, yo me sentía muy excitada, tanto que no me hubiera importado que allí mismo me hiciera suya, quería sentirlo, quería saborearlo, quería aprovechar cada segundo que pasaba entre sus brazos.. Me excitaba la situación que estaba viviendo y me excitaba oír como jadeaban Juan e Isabel masturbándose mutuamente allí mientras bailaban..

Y tomamos la decisión de irnos a un reservado.. Pero esa parte será contada más adelante, jajaja...

Mari

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14 feb. 2009

Feliz dia de San Valentín

Nuestros caminos se han unido en la mitad de nuestras vidas. Hemos luchado por rehacer unas vidas apagadas y sin esperanza, para caminar juntos descubriendo deseos, fantasías y explorando nuestro corazón. Ya nada puede tener sentido sin cogerte de la mano porque nada brilla si no estás tú a mi lado. Me siento afortunado por disfrutar cada día de tu luz, de tu amor y tu gran corazón y por ello San Valentín es como el día de la marmota para mí, porque se repite cada día. Hemos decidido unir nuestras fuerzas en el deseo y en la búsqueda de nuestra felicidad y te prometo que triunfaremos en esta aventura que es nuestra vida, porque sólo con despertarme a tu lado significa un soplo de aire fresco y de energía para salir adelante. Hemos conocido almas nuevas y sensaciones nuevas, hemos labrado una nueva vida en la mitad de las nuestras. Somos uno solo en esa lucha diaria por nuestros sentimientos, nuestras ilusiones y nuestros deseos. Deseo darte todo lo que puedas desear, en todos los sentidos. Quiero, simplemente, que seas feliz, hoy y todos los días de nuestra vida. En un día como hoy, sólo quiero repetirte lo que ya sabes y es que te amo.



Felicidades mi amor, mi alma, mi corazón, mi otro yo, mi niña de corazón enamorado.

Juan

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12 feb. 2009

Una cita ardiente

La timidez inicial, los silencios nerviosos y la diferencia de edad se fueron tornando en miradas furtivas, deseos palpitantes y morbo incipiente. Nuestra mente empezaba a imaginarse el tacto de sus cuerpos y la calidez de un encuentro íntimo. La copa en un pub de ambiente, tras la cena, sólo incrementó el deseo de acabar en un cuerpo a cuerpo inevitable.
Ya en el local la conversación mas fluida fue dando paso a la frase más esperada. ¿vamos a la pista?. Comenzamos bailando con nuestra pareja, encendiendo el deseo. Poco a poco se aproximaron a nosotros y comenzaron las caricias ajenas de manos aún desconocidas. La pasión fue subiendo la sensualidad de nuestros movimientos y la obsesión por conocer de memoria nuestros cuerpos. Teresa es una chica muy linda y dulce, que esconde la fogosa pasión de un ser entregado al deseo. Acariciaba su cuerpo con anhelo mientras nos masturbábamos mutuamente. Notaba su pasión en cada movimiento y en cada jadeo, mientras ella, sin piedad, logró que alcanzara un orgasmo sin llegar a correrme. Mari y Roberto estaban a nuestro lado explorando sus cuerpos en medio de una guerra desatada de movimientos y anhelos de excitación. Coloqué a Teresa de cara a la pared para poder acariciar a mi antojo su precioso cuerpo. Sus nalgas quedaron a mi merced, mientras restregaba entre ellas mi miembro que volvía a revivir. A la vista de los demás parecía que las dos parejas estuviéramos ya follando. Pero sólo era un encuentro en superficie de nuestros sexos, cada vez más húmedos.
Entre jadeos Teresa pidió seguir en un reservado, lo que todos aplaudimos con entusiasmo. Ya allí, más cómodas las dos parejas, intercambiadas, comenzamos a frotar nuestros cuerpos y nuestros sexos hasta que el deseo de la penetración fue irresistible. El momento de iniciar la penetración es sumamente excitante y sensible. Es como alcanzar el cielo en el momento, mientras, entre movimientos acompasados y a veces acelerados continuas explorando un cuerpo que acabas conociendo de memoria.
Las manos de Mari se unían con las mías mientras gozábamos con esos cuerpos amigos, nuestros pies se frotaban como contándose el placer que sentíamos. Entre el placer que sentíamos nuestros corazones escribieron en nuestras manos un "te quiero", mostrando esa complicidad buscada y ese deseo compartido. Teresa se puso a cuatro patas ofreciéndome un trasero absolutamente deseable que comencé a besar ya fuera de mí para acabar follándolo entre mares de jadeos.
La noche prosiguió en el reservado, hasta que volví a tener un orgasmo, pero esta vez corriéndome dentro de Teresa.
las caricias de cierto cariño despidieron el encuentro, que supo a poco en tiempo y generó un deseo irrefrenable de repetir noche de pasión. La semana nos trajo recuerdos de excitación y morbo que encendieron nuestra pasión y el deseo de pensar a la próxima cita con ellos.

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2 nov. 2008

La Ribeira Sacra - parte 2

El fin de semana estaba siendo genial. Ya que íbamos a Orense aprovechamos para quedar con una pareja de la zona. Quedamos en la cafetería del Parador justo después de comer. Tuvimos una charla animada. Nos caímos bien. Era una pareja atractiva y simpática. Habíamos elegido el parador porque tiene un spa y habíamos ya reservado entrada en el mismo. La conversación era tan fluida y estábamos todos tan a gusto que les invitamos a venir al spa con nosotros. Aceptaron encantados.

Una vez allí disfrutamos de las distintas piscinas y bañeras hidromasaje. Primero entramos en el baño turco. El calor allí era agobiante. Estábamos los cuatro en bañador. Nuestros cuerpos brillaban por el sudor entre la neblina causada por el vapor. Nuestras miradas se cruzaban y cada vez con menos pudor admirábamos nuestros cuerpos, nuestras formas. Se hacía difícil disimular la excitación y ellas sonreían traviesas al darse cuenta. Para refrescarnos nos echábamos chorros de agua fría por el cuerpo. Lo que hacía más sensual la situación. Cuando ya estábamos muy "calientes" decidimos ir al jacuzzi. Estaba en una terraza al aire libre. El contraste entre el frío de la terraza y la temperatura caliente del agua era excitante. Las parejas nos sentamos intercambiadas. Las burbujas hacían que nuestros bañadores hicieran un gran globo, lo que provocó nuestras risas y comentarios sobre la causa que provocaba que se hinchasen. La conversación subió de tono, convirtiéndose en lasciva y provocadora.

- ¿Qué piensas que hace que se hinche el bañador? Atrévete a comprobarlo... - Mira que lo hago, que no me corto, luego Mari me riñe - yo no te voy a reñir, porque yo también estoy deseando comprobarlo...-

Los pechos de las chicas no dejaban de menearse con el agua, de forma amenazante. Mari dio el primer paso. Su mano, bajo el agua, se introdujo bajo el bañador de nuestro amigo, quien no pudo evitar un gemido de gusto. Nuestra amiga no quiso ser menos y también comenzó a palpar mi miembro. Al poco, las manos de los cuatro exploraban ansiosas los cuerpos vecinos, mientras desde fuera nadie se enteraba de lo que hacíamos, entre otras cosas porque estábamos solos en el spa a esas horas. Sólo se podía ver una gran sonrisa de placer en nuestros rostros, mientras nuestros sexos estaban húmedos y no sólo por el agua del jacuzzi.

Decidimos ir a un sitio más privado y nos metimos en la sauna. No había nadie. Sólo nosotros. Nos dijimos que para estar en la sauna lo ideal era estar desnudos y sudar bien. Allí continuamos masturbándonos. Las chicas comenzaron a darnos placer con sus bocas sedientas de sexo, chupando hasta el último centímetro de nuestros miembros.

Mari se colocó de espaldas a nuestro amigo, sentada sobre su miembro, mientras comenzó a moverse en círculos suaves, elevándose despacio, para caer de golpe sobre él una y otra vez. Yo me dediqué a Laura, que se había colocado a cuatro patas ofreciendo su trasero formidable. La penetré con fuerza, mientras chorreaba de sudor y de placer. Los gemidos de los cuatro eran acallados por la madera de la sauna. Allí estuvimos una hora hasta que nos corrimos exhaustos.

Al salir, nos frotamos con el hielo que caía por una tubería. Pero eso no consiguió apagar nuestra calentura. Después de reposar en las tumbonas térmicas un rato, decidimos seguir nuestra fiesta particular en la habitación del parador.

Realmente el spa es una fuente de placer, aunque no de descanso...
Juan

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¿Qué fantasía prefieres?

Estas fotos son, casi todas, realizadas por nosotros. Muestran viajes, ilusiones, amor compartido y una vida que se construye poco a poco a base de vivencias y fantasías. Sobre todo juntos.

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